Representantes de 20 países de las Américas, se reunieron el 10 y 11 de febrero en Ciudad de Panamá, para abordar la relevancia estratégica de la tenencia y gobernanza del agua.
Esto, en un contexto marcado por el cambio climático, el aumento de la demanda del recurso, así como desigualdades y debilidades presentes en la planificación y gestión hídrica.
América Latina y el Caribe concentra cerca del 30% del agua dulce renovable del planeta, sin embargo, enfrenta crecientes situaciones de escasez hídrica a nivel local. Las sequías y la degradación de cuencas, acrecentadas por el impacto del cambio climático, afectan hoy a más de 100 millones de personas, especialmente en zonas rurales, territorios indígenas y regiones áridas y semiáridas en la región.
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) lideró el diálogo, como parte del proceso global que impulsa desde el año 2022 para la construcción de principios no vinculantes de gobernanza responsable de la tenencia del agua.
“La agricultura familiar representa más del 80 % de las unidades de producción agrícola y es clave para la seguridad alimentaria y los medios de vida rurales. Sin una tenencia segura del agua, estos sistemas productivos enfrentan mayores riesgos e incertidumbre”, Rene Orellana Halkyer. Subdirector General y Representante Regional de la FAO, para América Latina y el Caribe.
“Estos impactos afectan de manera desproporcionada a mujeres, pequeños productores y comunidades que dependen directamente del agua para su subsistencia. Esta situación se agrava con sistemas de asignación del agua poco equitativos y con escaso respaldo técnico y científico además de marcos institucionales fragmentados”, explicó Amparo Cerrato, Oficial de Tenencia de la Tierra y Recursos Naturales de la FAO para América Latina y el Caribe.
En el encuentro, se destacó la tenencia del agua como un desafío estructural y estratégico para avanzar hacia sistemas agroalimentarios más equitativos, resilientes y sostenibles, subrayando su vínculo directo con la seguridad alimentaria, la justicia social y la adaptación al cambio climático.
La FAO reafirmó su rol como actor clave en la región, articulando escalas nacionales, regionales y globales, conectando a los principales actores y proyectando las prioridades de América Latina y el Caribe en los debates internacionales sobre la gobernanza responsable del agua.
“La tenencia del agua emerge como un factor clave para definir quién accede al recurso, bajo qué condiciones y con qué nivel de seguridad jurídica y social, especialmente en el sector agrícola, responsable del 72% de las extracciones de agua a nivel global”, explicó Benjamín Kiersch, especialista senior de agua de la FAO, y coordinador global de Scalewat.
Sequías más frecuentes e intensas, conflictos por el uso del agua y el deterioro de su calidad fueron identificados como amenazas crecientes para la seguridad alimentaria, los medios de vida rurales y urbanos y la resiliencia de los territorios.
El encuentro regional reunió a representantes de gobiernos, organismos regionales, sociedad civil, academia y sector privado, con el objetivo de consolidar aportes desde América Latina y el Caribe, validar consensos, visibilizar experiencias territoriales y fortalecer la incidencia de la región en la agenda global sobre gobernanza del agua.
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