Estudio presenta un panorama de la agricultura familiar algodonera en Colombia

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Más de ocho años de ejecución del proyecto +Algodón han generado múltiples lecciones y conocimientos sobre la estrecha relación existente entre la cadena de valor del algodón, la agricultura familiar y la producción diversificada en el sector, producto de sistemas agroalimentarios instalados en territorios algodoneros. Con esta introducción se dio paso al webinar “Políticas públicas para la agricultura familiar en América Latina – Caso Sector Algodonero”, el día 28 de abril, que presentó los principales hallazgos de análisis realizado en el rubro del algodón colombiano. 

El proyecto +Algodón es una iniciativa de cooperación sur-sur trilateral ejecutada por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la Agencia Brasileña de Cooperación del Ministerio de Relaciones Exteriores (ABC/MRE) y los gobiernos de siete países, entre ellos, Colombia, por medio del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural (MADR). Este proyecto integra las acciones del Programa de Cooperación Internacional Brasil-FAO. 

Panorama de la cadena algodonera en Colombia

En el país, se destaca la temporalidad de las campañas de producción del algodón, que se caracteriza como un cultivo semestral, ciclo que puede verse afectado por las épocas de sequía y otros efectos de variación climática. 

Adicionalmente, este cultivo se ha dado generacionalmente en productores dedicados a la agricultura familiar en combinación con otros medios de vida agropecuarios y que, a su vez, garantizan la seguridad alimentaria de su núcleo familiar con la asociación entre algodón y cultivos alimentarios. 

El estudio acerca de la “Tipología de la agricultura familiar en la cadena productiva del algodón” fue realizado por la Universidad Federal de Río Grande del Sur de Brasil, liderado por el profesor Sergio Schneider, y en alianza con la Confederación Colombiana del Algodón (Conalgodón), en el marco del proyecto +Algodón, en el que se analizaron factores como la tasa de producción de este cultivo, sus ventajas competitivas y su continuidad. 

Según el profesor Schneider, esta tipología se ha trazado bajo dos indicadores: el nivel de producción, y la diversificación. De acuerdo con el estudio realizado, en Colombia el 69,1% de los productores y productoras algodoneros vinculan la diversificación de productos en sus fincas; sin embargo, solo el 40% de estos cuentan con espacios muy pequeños dedicados al cultivo del algodón. 

Otros aspectos identificados fueron el bajo uso de insumos biológicos en la producción de algodón, así como la alta demanda de mano de obra de la agricultura familiar en esta cadena productiva. “En términos de extensión agropecuaria, solo el 6% de las mujeres algodoneras han recibido este servicio, lo que llama la atención pues este debe ser un elemento que considerar en el diseño de políticas que atiendan las necesidades de los productores y las productoras y que va de la mano con procesos de innovación y desarrollo sostenible”, explicó el profesor. 

Schneider agregó, “este análisis nos brinda información para reconocer la importancia de incentivar la extensión agropecuaria, los créditos de inversión, la transición a semillas e insumos producidos por los productores, así como incremento en la innovación, entre otras recomendaciones para que Colombia cuente con sistemas algodoneros más fuertes y estables”. Es un estudio que entrega una clasificación de los agricultores en diferentes tipologías, fundamental para la implementación más eficiente y efectiva de las políticas públicas direccionadas al sector algodonero en Colombia. 

La coordinadora regional del proyecto +Algodón, Adriana Gregolin, dijo que el estudio clasificó la agricultura familiar algodonera en 3 categorías: 1) en desactivación; 2) en proceso de diversificación; y 3) la categoría especializada en este cultivo. “Es un estudio que aporta, por medio de la academia, una perspectiva hacia el futuro en términos de políticas y estrategias más efectivas para el sector algodonero, y que podrán ser utilizadas por el gobierno nacional, el gremio algodonero y mismo el sector privado”, evaluó la coordinadora. 

Apoyo a la Agricultura Campesina, Familiar y Comunitaria (ACFC)

A su vez, Camilo Ardila, especialista de la representación de FAO Colombia, presentó algunos resultados del proyecto Sembrando Capacidades, una iniciativa de Cooperación Sur-Sur trilateral llevada a cabo por los gobiernos de Brasil y Colombia y la FAO y que buscó el fortalecimiento de instrumentos y políticas para la Agricultura Campesina, Familiar y Comunitaria (ACFC), denominación ampliada del concepto de agricultura familiar en Colombia. Este proyecto, cerrado en el diciembre del 2021, también formó parte de las acciones del Programa de Cooperación Internacional Brasil-FAO. 

Ardila explicó que, dentro del proceso desarrollado, basado en intercambio de conocimientos, tanto con productores, como con instituciones, la academia y el sector privado, una de las acciones destacadas fue la extensión agropecuaria, “en la que, a partir del 'aprender haciendo', se rescatan prácticas culturales, se promueve la transferencia de conocimientos y la apertura a la innovación”. 

Asimismo, el especialista de FAO Colombia resaltó la agroecología como una disciplina en la que la participación de la ACFC es total, y podría ser un modelo de desarrollo rural sostenible a seguir, ya que integra múltiples factores que impactan positivamente en la parte productiva, ambiental y social, tal como se pudo identificar en el proceso de construcción de insumos para la actualización del Plan Estratégico de Ciencia, Tecnología e Innovación del sector Agropecuario colombiano (PECTIA 2017-2027) y en la propuesta de lineamientos de política pública en agroecología para Colombia

El profesor Álvaro Acevedo del departamento de desarrollo rural de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Colombia, presentó consideraciones acerca de las informaciones brindadas, destacando la importancia de tener en cuenta los procesos de transición agroecológica para la seguridad alimentaria y nutricional en Colombia. Coincidiendo al decir que “dicha transición debe tener en cuenta varias condiciones, entre ellas y tal vez las más importantes: la optimización de los ciclos ecológicos a nivel de finca y territorio, y los procesos de innovación social y tecnológica, con un enfoque hacia la sostenibilidad”. 

Para Acevedo, investigador en la materia, “la transición agroecológica en suma con la participación activa de la ACFC y la re-campesinización, puede ofrecernos mejores alternativas para mejorar la producción, de manera sostenible y con impacto positivo a nivel social y económico” y agregó: “nunca antes en la historia de la humanidad fue más importante considerar la forma en la que producimos, sin desconocer el impacto que la alimentación tiene en la seguridad y soberanía alimentaria, situaciones que la agroecología puede solventar”.

Tomado de: FAO

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