Iniciativa de Comunicación para el
desarrollado rural en América Latina

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La agricultura familiar de Brasil se conecta con el blockchain



Con una buena infraestructura de internet y herramientas asequibles, los agricultores de Latinoamérica pueden reducir costos y tomar mejores decisiones

Hasta hace algunas semanas, los agricultores familiares de la Cooperativa de Jóvenes de Agua Fría, en Bahía (Brasil), desconocían los softwares de código abierto, que pueden ser modificados libremente. Tampoco habían oído hablar de blockchain, una especie de libro de contabilidad que mantiene, de forma pública, permanente y a prueba de manipulaciones, los registros de las transacciones en línea. Pero desde que descubrieron el potencial de estas tecnologías para expandir su negocio, se han convertido en entusiastas usuarios. 

Estos jóvenes están entre los primeros grupos en utilizar una aplicación diseñada para facilitar la adquisición de bienes, servicios y obras por parte de asociaciones y cooperativas agrícolas familiares en los estados brasileños de Bahía y Río Grande del Norte. La Solución Online de Licitación (SOL) ayuda a los agricultores a obtener acceso a proveedores en todo Brasil, así como a almacenar todos los procesos y datos necesarios para la transacción.

A través de la aplicación, disponible en Android y Apple Store, las firmas de los contratos se vuelven digitales, ahorrando tiempo y papel a compradores y proveedores. Las tecnologías de código abierto y blockchain proporcionan seguridad y auditabilidad para cada negocio que hagan los agricultores. 

“Para nosotros, estas tecnologías son algo jamás visto. Incluso teníamos miedo de no poder trabajar con el sistema, pero es muy fácil y ya queremos usarlo para todo», dice Rafael Borges, presidente de la Cooperativa Juvenil de Agua Fría. A través del sistema, la organización ha comprado una computadora portátil, una impresora y un GPS, y está buscando equipos para criar pollos de corral.

Década de la Agricultura Familiar

Este cambio en la forma de hacer negocios ha sido posible debido a una asociación entre el Banco Mundial y los gobiernos de Bahía y Rio Grande do Norte y es parte de una transformación digital necesaria en el campo.

«Conectar a productores rurales como Rafael y sus colegas con las tecnologías de la información será clave para aumentar la productividad del campo y ayudar a alimentar a la población mundial, que alcanzará los 9.700 millones para 2050», dice la experta en desarrollo rural del Banco Mundial, Fatima Amazonas, gerente de los proyectos Bahía Productiva y RN Sostenible, beneficiados por la nueva herramienta.

Los agricultores familiares producen el 80% de los alimentos del mundo y gestionan tres cuartos de los recursos naturales del planeta, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Con los teléfonos móviles, internet, aplicaciones y otras herramientas, pueden obtener más acceso a los datos y tomar mejores decisiones, como se enfatiza en el informe Tecnologías de Información y Comunicación en la Agricultura, publicado en 2017 por la institución.

“La difusión de los teléfonos celulares en las zonas rurales ya ha provocado cambios importantes en el sector agrícola. La reducción de estos costos en los países en desarrollo ayuda a promover el acceso al mercado, facilita la inclusión financiera y la gestión de riesgos, contribuye significativamente a la alerta temprana y puede ser fundamental para revolucionar la extensión rural», dice el informe.

La FAO, por cierto, declaró el período entre 2019 y 2028 como el Decenio de la Agricultura Familiar, cuyo plan de acción destaca, entre otras necesidades, el de promover el acceso a las tecnologías de la información para más agricultores y organizaciones rurales. Y eso requiere inversiones en varios sectores.

Aplicaciones intuitivas

En Agua Fría, donde vive Rafael Borges, los agricultores ya usaban internet fijo y móvil. Pero esta no es siempre la realidad de los agricultores familiares de todo el mundo. Los datos publicados por la Asociación GSM (GSMA) en 2018 muestran que entre 2014 y 2017, la cobertura 3G aumentó del 75% al 87% a nivel mundial, llegando a 1.100 millones de personas que todavía estaban desconectadas. Sin embargo, solo un tercio de la población en los países de bajos ingresos está cubierta por redes 3G.

La GSMA describe otros factores que pueden ayudar u obstaculizar la adopción de tecnología por parte de hombres y mujeres rurales. El primero es el costo de los teléfonos, los planes de datos y los impuestos sobre estos artículos. El segundo es la disposición de los consumidores: a menudo evitan usar los servicios por ignorancia o miedo. Finalmente, el tema del contenido, que no siempre está disponible en los idiomas locales o es fácil de entender por aquellos con poca educación.

Todo esto se tuvo en cuenta en la creación de la Solución Online de Licitaciones. «Nuestra mayor preocupación era crear una aplicación intuitiva y fácil de usar tanto para las asociaciones de agricultores como para los proveedores», dice Luciano Wuerzius, experto en licitaciones del Banco Mundial. «Los procedimientos de licitación se realizan de la misma manera desde hace muchos años, y la tecnología existe para mejorarlos», agrega.

Todos los beneficiarios de los proyectos Bahía Productiva y RN Sostenible serán capacitados hasta el fin del año para aprender a usar la aplicación. Las noticias sobre los buenos resultados animan a los productores rurales como Joara Silva, directora-presidente de la Cooperativa de Cafeteros de Barra do Choça y Región (Cooperbac).

“Esperamos tener una mayor participación en la economía. Esta tecnología es muy importante para acelerar el progreso de los procesos y, en consecuencia, los resultados llegarán más rápido”, comenta.

En este momento, cuando todas las profesiones sienten el impacto de las nuevas tecnologías, la revolución de la agricultura familiar apenas comienza.

Fuente: El país




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