El MAG afirma que impulsar la agricultura familiar y orientarla al mercado redujo la pobreza rural, mejorando ingresos y permitiendo que miles de familias salgan de la pobreza.
La agricultura familiar es clave para combatir la pobreza y la desnutrición en Venezuela, tras décadas de expropiaciones que destruyeron la producción rural y aumentaron la marginalidad urbana.
En Puno, el 81 % de los agricultores siembra sin agua ni crédito. La falta de riego y apoyo estatal agrava la pobreza rural y amenaza la seguridad alimentaria del altiplano peruano.
FIDA, el organismo de la ONU, con un mandato dirigido de forma exclusiva hacia el mundo rural ha aprovechado la ocasión para reafirmar su compromiso como aliado estratégico del México, para la reducción de la pobreza rural.